EXIGEN GANADEROS MAYORES PENAS A DELINCUENTES DE ABIGEATO

Publicado por: Berenice Díaz Montejo, el día 2018-10-24, a las 17:10:44

Por Berenice Díaz Montejo
Agro Región

El abigeato es considerado por los productores ganaderos; como un delito que atenta en contra de su patrimonio. Se constituye cuando alguien se apodera ilegítimamente de una o más cabezas de ganado, bovino, equino, ovino, caprino o porcino, los cuales legalmente se dividen en las siguientes clases: Ganado Mayor, Ganado Menor y Especies Menores.

En el siglo XIX este delito era algo difícil de controlar, con el paso de los años, comenzaron a ponerse en marcha diversas estrategias de seguridad para minimizar el hurto de ganado.

Entre algunas otras acciones, es muy necesario que el ganadero sepa exactamente cuántos animales tiene, dónde están, verificar regularmente el estado de los cercos, herrar y señalar oportunamente cada animal con fierros y realizar vigilancia en diferentes períodos del día y la noche.

Este delito no solo lo cometen quienes se apoderan ilegalmente de los animales, es necesario recalcar que, dentro de él, son contemplados: quienes protegen cabezas de ganado robado, quienes transportan sin cerciorarse de su procedencia, quienes lo transportan sabiendo que es robado, quienes comercializan carne o derivados de estos animales robados y sobre todo quienes adquieren animales producto de este delito, por el simple hecho de no cerciorase de su legal procedencia.

Actualmente el abigeato solo está tipificado como una modalidad del delito de robo, lo cual resulta ser una dificultad para quienes exigen la condena de sus ejecutores, dado que este agravio se realiza por grupos organizados, perjudicando al sector agropecuario a nivel nacional.

En el año 2017 el senador, Adolfo Romero Lainas propuso ante la Cámara, que el robo de ganado o abigeato se tipificara como delito federal, sin importar los motivos que lo impulsen, esto con la intensión de impulsar la industria agropecuaria, sin embargo, el llamado fue omitido pues ante tal exigencia no se concretó dicha aprobación.

En Tabasco, se han levantado diversas voces entre las asociaciones ganaderas locales, para que la Fiscalía actúe y también para que los diputados aprueben mayores penas a los delincuentes.

En entrevista el presidente de la Asociación Ganadera Local de Macuspana, Bienvenido Priego Franco; señaló que el daño que este delito causa a los productores del estado, se resume en una pérdida de 200 millones de pesos al año, teniendo en cuenta que no todos los agraviados hacen las denuncias correspondientes, debido a que el proceso legal es muy complicado, además de no ser considerado como grave.

Ante ello Bienvenido Priego y la asociación que preside, apoyados de su área jurídica solicitaron un análisis de la ley y con ello contemplar la modificación del código penal que le dé a los ganaderos; la garantía de que el gobierno les brindará certeza jurídica para producir, esta iniciativa de ley la presentaron de igual modo a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero (SEDAFOP), a la fiscalía y al congreso del estado. -No puede ser un delito patrimonial, cuando al sector ganadero del estado le roban más de 200 millones de pesos- finalizó.

Hace unos días, la Asociación Mexicana de Criadores de Cebú, que encabeza, Miguel Ángel Arámburo dirigió una carta abierta al presidente de la República Enrique Peña Nieto y al Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, respectivamente. En dicho escrito se expone, la inconformidad hacia la poca importancia que se le ha dado a perseguir y sancionar el robo de ganado, en dicho documento también aseguran que el gobierno federal actual se ha quedado corto en salvaguardar el patrimonio de las familias que se dedican a esta actividad, de igual modo exigen al gobierno entrante analizar y endurecer las penas de castigo a quienes cometen este delito que atenta en contra de este sector.

Como ya es sabido, mucha gente renuncia a la actividad ganadera, entre otros factores; porque son continuamente saqueados, con ello no solo se refiere a la pérdida material sino a lo personal, pues la gente de campo ya sean ganaderos, vaqueros o quienes están encargados de cuidar a los animales; se encuentran directamente expuestos a la banda de malhechores que cada vez están más organizados, por la falta de temor al castigo mínimo que le aplican las autoridades.