LA PALMA DE ACEITE, BASE DE LA RECUPERACIÓN DEL SECTOR AGRÍCOLA DE TABASCO

Publicado por: Berenice Díaz Montejo, el día 2018-11-26, a las 19:33:23

AGRO Región
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En el sureste de México, el cultivo de la palma de aceite se ha incrementado con el fin de abastecer el mercado interno de aceite vegetal, sin embargo, el mercado nacional es deficitario, por lo que se importa el 61.5% del aceite de palma que se consume (SAGARPA, 2016). Los principales países proveedores son Guatemala, Costa Rica y Colombia.

Hasta el 2016, en México había sembradas 90,118 hectáreas con un rendimiento promedio de 12.8 ton. A manera de comparación en cuanto al rendimiento de aceite, la soya produce cerca de 300 kg de aceite/hectárea, el algodón 200, el coco 400 y la palma casi 4,000 kg. Es decir se requieren aproximadamente 13.3 hectáreas de alguna de las oleaginosas mencionadas, para producir lo que 1 sola hectárea de palma de aceite produce; ecológicamente, su alto rendimiento es una ventaja, además que en el caso particular de México, la siembra de palma ha sido la forma de reforestar áreas que habían sido convertidas en pastizales para la ganadería, aunado a que en los sembradíos se asocia el establecimiento de fauna como monos, diversidad de insectos y reptiles que han encontrado en los palmares un hábitat seguro.

Los estados que observan un mayor crecimiento en la superficie establecida, del 2010 al 2016, son Campeche, al pasar de 3,715 hectáreas a 23,328, y Tabasco, que pasó de 5,939 a 16,695 (SAGARPA, 2017).

El aceite de palma, tiene una gran cantidad de antioxidantes, y su costo de producción es menor que el resto de los aceites, lo que hace que sea utilizado en diferentes industrias a nivel mundial, especialmente en la de los alimentos. Tiene propiedades nutracéuticas y se utiliza en un sinnúmero de productos industriales como aceites comestibles, margarinas, mantecas, panificación, helados, detergentes, champú, cosméticos, lubricantes, biodiesel, entre otros, además es muy resistente a los procesos oxidativos, debido al elevado contenido de antioxidantes (Tocoferoles, Tocotrienoles y Carotenoides), lo que le otorga una vida útil muy larga, con la posibilidad de ser almacenado durante mucho tiempo.

Con respecto a su composición de ácidos grasos, el 50% corresponde al Ácido oléico, el cual es el componente principal del aceite oliva. El contenido de carotenoides es aproximadamente 15 veces más que el contenido presente en las zanahorias. La evidencia experimental ha demostrado que los carotenoides dietarios pueden inhibir ciertos tipos de cáncer, por su actividad como provitamina A y su capacidad antioxidante. Los tocoferoles poseen efectos protectores contra padecimientos como la ateroesclerosis y otras enfermedades cardiovasculares (Mancini et al., 2015).

En cuanto a alimentación animal, en Tabasco, se ha utilizado en cerdos, sustituyendo el 40% del alimento balanceado por fibra de palma de aceite, obteniendo un buen comportamiento productivo, mejores pesos finales y ganancias diarias de peso, comparado con el resto de los tratamientos. En cuanto a la calidad de la canal, se observó que a mayor sustitución de fibra de palma es mayor la cantidad de proteína en pierna y chuleta (Velázquez Martínez y Gómez Vázquez, 2010).

Además de los usos convencionales que se le han dado a la biomasa generada en la agroindustria de la palma aceitera se encuentran: compostaje, fabricación de tableros de fibra, producción de pélets, cogeneración de electricidad para la venta externa y captura de metano para generación de energía y/o bonos de carbono. El compostaje de la biomasa de la palma de aceite ha sido ampliamente reportado en Malasia, Colombia y América Central.

En México, la información sobre el potencial de captura de carbono de diversos sistemas agrícolas es limitada y en algunos casos no existe, especialmente en cultivos de importancia económica y social, tal es el caso de la palma de aceite, donde se determinó que la captura de carbono de 1 ha de plantas de doce años de edad, la mitad de la biomasa aérea es carbono orgánico, por lo que, a mayor cantidad de biomasa, mayor será la cantidad de carbono fijado.

En comparación a la mayoría de los cultivos tropicales, la palma de aceite tiene un alto potencial para la fijación de carbono con 125.50 ton de carbono por hectárea, similar a las plantaciones forestales y agroforestales, las cuales alcanzan a fijar de 40 a 130 ton, sin embargo, los bosques pueden almacenar hasta 170 ton, la selva puede almacenar de 90 a 165 ton y los acahuales hasta 280 ton (Aranda-Arguello et al., 2018).

Finalmente, una plantación de palma de aceite adulta, de acuerdo al paquete tecnológico actual con 143 palmas por hectárea, tiene un costo de mantenimiento de $12,850, el rendimiento promedio esperado es de 20 ton por hectárea (en la figura 1 se ven los rendimientos esperados por edad de la planta). Por otra parte, la mano de obra requerida en una plantación en producción, es de 45 jornales por hectárea por año, lo que supone una fuente de trabajo importante para la zona donde se establece la plantación; haciendo una comparación, un ganadero con 30 ha, usando mano de obra de manera intensiva, ocuparía sólo 24 jornales durante un año.

El precio de venta de la tonelada de fruta oscila entre los 80 y 100 dólares americanos. La falta de información y las campañas mundiales contra la siembra de palma (cuyas circunstancias son muy diferentes al caso de México) pueden alterar la percepción de las personas sobre este cultivo. No olvidar la consigna del sembrador: «Hay que imitar al viento, que siembra flores lo mismo en la montaña que en la llanura, y hay que vivir la vida sembrando amores, con la vista y el alma siempre en la altura»

“El momento de sembrar, fue hace 20 años, el segundo mejor momento… es hoy”

proverbio Chino

Literatura Citada Aranda-Arguello, R., Ley-de-Coss, A., Arce-Espino, C., Pinto-Ruiz, R., Guevera-Hernández, F. y Raj-Aryal, D. (2018). Carbon sequestration in aerial biomass of the oil palm in Chiapas, Mexico. Mesoamerican Agronomy, 29(3), 629-637. Mancini, A., Imperlini, E., Nigro, E., Montagnese, C., Daniele, A., Orrù, S. y Buono, P. (2015). Biological and Nutritional Properties of Palm Oil and Palmitic Acid: Effects on Health. Molecules, 20(9), 17339. SAGARPA. (2017). Palma de Aceite Mexicana. Planeación Agrícola Nacional 2017-2030. Ciudad de México: SAGARPA. Velázquez Martínez, J. R. y Gómez Vázquez, A. (2010). Palma Africana en Tabasco: Resultados de Investigación. Villahermosa, Tabasco: Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.