LA MALANGA (COLOCASIA ESCULENTA SCHOTT) UN CULTIVO ALTERNATIVO PARA TABASCO

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Ing. Amb. Mary Cruz López Jiménez;, Dr. Jorge Martínez Herrera1 y Dr. Rodimiro Ramos Reyes2. 1INIFAP Campo Experimental Huimanguillo.  2Ecosur Unidad Villahermosa/ Email: martinez.jorge@inifap.gob.mx/ Agro Región

Papa china, taro, ocumo chino son algunos de los nombres como es conocida comúnmente la malanga en muchos países. Cabe mencionar que existen dos géneros o variedades de malanga  la Colocasia esculenta (L,) Schott y la Xanthosoma Schott. La malanga es una planta perenne tropical originaria de Asia, que se usa principalmente por su cormo comestible; presenta una forma ovoide-redonda con una pulpa blanca almidonosa y una cáscara de color marrón obscura, una raíz comestible de ciclo corto, que puede permanecer bajo tierra hasta 16 meses, de acuerdo a las condiciones ambientales. (Onwueme, 1999). La malanga a pesar de ser una herbácea logra una altura de 1 a 3 metros, sin tallo aéreos, con hojas grandes proveniente del tallo central, un cormo subterráneo primario (el tronco). Las hojas nuevas salen enrolladas de entre los troncos de la planta de las hojas ya formadas, y las laterales más viejas se marchitan y secan. La inflorescencia brota entre las hojas en espádice provistas de una espata (pequeño órgano de la planta) blanca de 12-15 cm, con flores femeninas en su porción inferior, masculinas en la superior y estériles en la media. El órgano de interés en la planta reside en el cormo o camote llamado comúnmente que es una raíz modificada de rápido crecimiento.

PRODUCCIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL

Los principales países productores de malanga son Nigeria, Ghana y Costa de Marfil, en los cuales no se constituía como un cultivo alternativo y exótico por que la cultura local indígena, era amplía y sus hábitos de alimentación era variada por lo que permaneció por cientos de años como una planta silvestre (malanga criolla) desarrollándose y reproduciéndose por sí misma en las riveras de ríos y arroyos teniendo consumos esporádicos por parte de los habitantes locales. Fue en los años de los setenta que algunos genotipos fueron mejorando de la malanga de procedencia cubana y se introdujeron a México, a partir de investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) en Veracruz, para observar su desarrollo en campos experimentales (Saldaña 2007). Actualmente en México el cultivo de la malanga se ha incrementado notoriamente, se cultiva en los estados de Oaxaca, Veracruz y Puebla, en Veracruz se cultivan 620 hectáreas, las cuáles producen en promedio 77.43 udm/ha (SIAP, 2018). En Tabasco, son pocos los productores que han estado interesados en su cultivo, y desafortunadamente no hay más de 5 ha en este momento y se ha establecido preferentemente en el municipio de Cunduacán. El estado de Tabasco, cuenta con las condiciones edafoclimáticas, para el establecimiento del cultivo y producción de malanga. El potencial productivo es de 655,632 ha, siendo cinco municipios en donde se concentra el mayor potencial productivo: Comalcalco (50,917 ha), Cunduacán (51,655 ha) Jalpa de Méndez (25,863 ha), Nacajuca (44,545 ha) y Villahermosa (92,325 ha) (figura 1).

IMPORTANCIA ECONÓMICA

 La malanga ocupa un lugar muy privilegiado en la agricultura y economía de Asia y el Pacífico, más importante que en cualquier otro lugar del mundo, siendo parte ya de la identidad sociocultural y base alimentaria de esta región, estando presente en números festivales y obligaciones sociales. Aunque también es muy apreciada en Estados Unidos y Canadá, siendo los principales importadores de malanga en la actualidad, esto genera muchos empleos y divisas por su alta demanda en diversas zonas del mundo. Por ejemplo en 1998 en el mundo se produjeron alrededor de 6.6 millones de toneladas de malanga, aunque en México la producción es incipiente ya que se estima que se produce alrededor de 2 mil 500 toneladas anuales, las cuales son destinadas para ser exportada casi en su totalidad hacia Estados Unidos y Canadá, cuya demanda es de 30 mil toneladas anuales. Teniendo como principales competidores a productores y exportadores de otros países, aun así en 2016 la importación de malanga mexicana en Canadá ocupó el segundo lugar según su valor monetario, con 32.8 % del valor total importado ($15,060,167), lo que equivale a 44.6 % de la cantidad total importada (1,112,398 kg). El primer lugar lo tuvo China, con 42.3 % en valor monetario. El tercer lugar lo ocupó Jamaica, con 8.6 % del valor monetario. En el mismo año En EE. UU., la importación de malanga por parte de México fue menor, ocupando el sexto lugar, con 1.7 % en valor monetario total y con 3.3 % de la cantidad total, Honduras gano el primer lugar y Nicaragua el segundo. Posicionándose México como un fuerte retador en la producción y exportación de malanga versus otros países exportadores antiguos hacia el mercado Americano y Canadiense, con ventajas competitivas como la cercanía y  buen desarrollo tecnológico. 

CONDICIONES AMBIENTALES PARA SU DESARROLLO

La malanga es una planta herbácea anual, el ciclo de crecimiento es de 270 a 330 días, desarrollando cornos y hojas durante los primeros seis meses. Requiere de climas cálido húmedos, con temperaturas que van de los 25 y 35°C, con buena luminosidad, un pH de 4.5 a 7.5, pero su óptimo desarrollo se da entre 5.5 y 6.5, se cultiva en altitudes de 0 a 1000 metros sobre el nivel del mar con un 70 a 80% de humedad relativa. Crece muy bien en suelos arcillosos y suelos sueltos limosos que contengan alto contenido de materia orgánica, tiene un requerimiento de precipitación de lluvias de 1500 a 2500 mm anuales, pero si no hay disponibilidad de agua durante la cosecha se dificulta la actividad; es tolerante a inundaciones, sobreviviendo hasta tres días bajo el agua; siendo una planta con alta demanda de agua, por lo que en el trópico seco debe cultivarse con riego.

CULTIVO

Para el cultivo de la malanga se consideran actividades sencillas como: preparación del terreno (se recomienda rastra cruzada y barbecho): selección del material vegetativo a utilizar (pueden utilizarse dos partes de la planta, los cormos (camotes) o las plántulas nuevas (hijuelos), los cormos para la siembra, deben pesar menos de 200 gramos, enteros, sanos y como tratamiento preventivo, se debe sumergir en una solución fungicida. Si se utilizan plántulas, o hijuelos, se deben acondicionar podando las hojas y cortando parte del cormo (camote); si está muy desarrollado, dejar 1 a 2 centímetros de grosor del cormo (para el crecimiento de las raíces) y dar tratamiento fitosanitario: siembra se recomienda sembrar  a punta de riego, pues se facilita la siembra y previo al inicio del temporal: Esta planta puede cultivarse bajo diferentes sistemas de producción (en surcos sencillos o en camas de doble hilera, en riego rodado, riego por goteo o micro aspersión). La densidad de población de esta planta puede variar desde 25 mil hasta 45 mil plantas ha: deshierbes, el control de maleza es vital durante las primeras etapas de crecimiento: La primera fertilización se recomienda realizarla a los 30 días después de la siembra y la segunda tres meses después de haber realizado la primera:  es importante llevar un control de plagas y enfermedades ya que este cultivo es afectado por muchas enfermedades fungosas cuya distribución geográfica e importancia económica varía considerablemente (Martínez Alvarado et al., 2010).

CONSUMO ALIMENTICIO

Los cormos de la malanga se consumen de diversas formas ya  sea cocidos o procesados como harina para diversos usos y frituras. Las hojas tiernas de algunas variedades  se consumen hervidas como hortaliza. Con la malanga se preparan numerosos productos: refrescos, bebidas, sopas, pastas, guisos, ensaladas, dulces, panes, pasteles, galletas, nieve. Así como también se puede aprovechar el almidón modificado para diversos procesos industriales. Los valores nutricionales y su fácil cocción, unidas a sus cualidades digestivas, hacen de la especie una opción viable para la alimentación humana, recomendado como alimento de alta digestibilidad por su importante valor nutricional al ser un cultivo orgánico. Los cornos tienen una alta disposición de nutrientes, carbohidratos, proteína así como altamente digestivo. Entre sus propiedades nutricionales encontramos,  vitaminas  y minerales como Magnesio, Hierro, Fósforo, Potasio, Sodio, Cobre y Manganeso, Vitamina C, Vitamina E y Vitamina B6. Tiamina, riboflavina, niacina) fibra dietética y  almidón de estructura micro granular, lo que lo hace un producto apreciado ´por la Unión Europea, Estados Unidos y Centroamérica. (Ulloa Ramones, 2013).

ALMIDON MODIFICADO

La malanga tiene una gran cantidad de almidón (>70%), estudios han demostrado que es posible obtener un almidón mejorado que aumenta las propiedades funcionales de este como una opción viable para ser utilizado a nivel industrial como en la industria farmacéutica, biotecnológica, química y en especial en la industria alimentaria, ya que cumple con los requerimientos y altos estándares que solicita la industria, que un almidón nativo sin modificar no cumple. (Torres Becerril et al, 2015).

CONCLUSIONES

El estado de Tabasco tiene un alto potencial para la producción del cultivo de malanga, si bien el INIFAP ha realizado la investigación pertinente para el desarrollo del paquete tecnológico, aún hace falta que más productores estén interesados, en el cultivo, sabemos que una de los problemas es la falta de plántulas para el establecimiento, las cuales en ocasiones son traídas de Actopan, Veracruz. Sin duda, que el cultivo de malanga tiene un excelente mercado internacional con una alta demanda, por lo que, productores tabasqueños podrían participar en gran medida a proveer de este insumo al mercado nacional e internacional con beneficios económicos muy importantes.

Agradecimientos

Al proyecto de CONACYT “Generación de Tecnología para la Producción Sustentable y Uso Integral de Malanga y Yuca en Tabasco y Veracruz, México”. Proyecto: PN-2015-1153.

Bibliografía

-López Santos, Y., Arvizu Barrón, E., Asiain Hoyos, A., Mayett Moreno, Y., & Martínez Flores, J. L. (2018). Análisis competitivo de la actividad productiva de la malanga: un enfoque basado en la teoría de Michael Porter. Revista Iberoamericana para la investigación y el desarrollo educativo.

-Martínez Alvarado, C. O., Muñozcano Ruiz, M., & Santoyo Juárez, J. A. (2010). Paquete tecnológico para el establecimiento de la malanga. Sinaloa México: Fundación Produce Sinaloa, A. C.-Centro de Validación y Transferencia de Tecnología de Sinaloa, A. C.

-Milián Jiménez, M. D. (2018). Revisión bibliográfica Recursos genéticos de la malanga del genero Xanthosoma SCHOTT en Cuba. Cultivos Tropicales, 112-126.

-Onwueme, I. (1999). Taro cultivation in asia and the pacific. Bangkok, Thailand: FAO Regional Office for Asia and the Pacific.

-Torres Becerril, M., Carmona García, R., & Aguirre Cruz, A. (2015). Obtención y caracterización estructural y funcional de almidón acetilado de malanga (Colocasia esculenta Schott)*. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas, 905-912.

-Ulloa Ramones, G. V. (2013). Propuesta de recuperación de la malanga: origen, historia, valor nutricional; con la creación de diez menús que enriquecerán la gastronomía del Canton Sucua. Cuenca Ecuador: Universidad de Cuenca.

-Vela-Gutiérrez, Gilber & col (2019). Procesamiento y conservación de cormos de malanga. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México.: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.