Melanoma en caballos: aspectos para tener en cuenta

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Por MVZ. MCA(c). Leonardo Tafur Girón/Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia/ Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

Contacto: leotafugi@utp.edu.co

En los últimos años, los estudios entorno a la salud equina han venido en aumento, esto debido a sus componentes de interés económico, en los caballos deportivos o los intereses afectivos con los caballos de propósito recreativo. Entre las múltiples causas que pueden afectar la salud de los caballos se encuentran las neoplasias, estas se conocen como un crecimiento descontrolado de células anormales, las cuales pueden tener características malignas (metastásicas). Existen múltiples tipos de neoplasias, una de ellas son los melanomas, una patología frecuente en equinos y de complicaciones clínicas que van desde reducción de la calidad de vida, hasta ocasionar la muerte.

En la actualidad, y gracias a la mejora en los estándares de atención en medicina preventiva y atención general de los pacientes, se ha notado un aumento en la longevidad de los caballos, lo cual también ha aumentado la cantidad de enfermedades asociadas a componentes genéticos, que como ya es bien sabido, tienden a degenerarse con el pasar de los años. En el último par de décadas, las patologías neoplásicas, es decir, el cáncer, ha tenido un aumento considerable en los caballos. Las teorías principales a las cuales se asocia este acontecimiento son la sobreexposición a los rayos ultravioletas (rayos UV), el cual es un tema debatido y aún inconcluso por parte de la comunidad científica. Por otra parte, los ya mencionados componentes genéticos, que son los responsables del adecuado funcionamiento de la división celular, el cual, en presencia de mutaciones o alteraciones específicas puede causar una división errónea o degenerada y dar como resultado una célula no funcional o maligna, conocida comúnmente como célula cancerígena.

El melanoma es una patología caracterizada por el crecimiento descontrolado de estas células degeneradas, en este caso, el tipo de célula se le conoce como melanocito, células cuya función normal es generar melanina, un pigmento que da color a la piel y también le da el color a la capa de nuestro caballo, ofreciendo protección a las células de los rayos ultravioletas.

Este crecimiento descontrolado puede ser benigno (sin complicaciones futuras) o maligno (metastásico) y suele manifestarse en forma de tumoraciones o abultamientos en diferentes regiones de la piel, siendo más común su aparición en la región próxima al ano (región perianal), base de la cola, ojos y regiones proximales a la garganta y labios.

Otro aspecto para tener en cuenta es que la presentación de esta patología suele presentarse con mayor frecuencia en caballos de color de capa tordillo o tordo, por lo que se recomienda atención y revisión frecuente a los caballos de este color de capa, ya que son más propensos a desarrollar esta enfermedad de la piel.

La piel es la barrera mecánica que los seres vivos tenemos para evitar la entrada de múltiples agentes que pueden atentar contra la salud de nuestros animales, tales como virus, bacterias, parásitos, entre otros. Por eso, se resalta la importancia de la revisión constante de nuestros animales por parte de las personas a cargo de su cuidado, de igual manera se sugiere unas revisiones periódicas por parte de un médico veterinario que pueda ofrecer una consulta más completa del estado de salud general del animal.

Los tratamientos convencionales como la resección quirúrgica y la administración de antineoplásicos siguen siendo bastante efectivos. Aunque, como norma general, los médicos veterinarios debemos evaluar el riesgo de una intervención quirúrgica, ya que los melanomas, dependiendo de su ubicación, pueden no generar una afección o reducción de la calidad de vida, por lo que, en ocasiones, el veterinario puede optar por no retirar la tumoración y seguirla evaluando en función del tiempo, ya que un caballo en ciertas ocasiones puede llevar su vida normal si el melanoma es benigno y no afecta alguna actividad de este.

El melanoma equino, como muchas otras enfermedades, puede detectarse tempranamente, tras la observación o palpación de la piel. Al detectar una tumoración o masa anormal en los caballos se le debe prestar la atención debida y buscar la ayuda de un médico veterinario calificado.

Se debe tener en cuenta que la medicina preventiva y las enfermedades tratadas en etapas tempranas pueden hacer una enorme diferencia en la calidad de vida que le estamos ofreciendo a nuestros caballos.

Bibliografía consultada:

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FE DE ERRATAS: En la edición impresa No. 109 correspondiente al bimestre septiembre-octubre 2021, viene publicado este artículo; sin embargo en el primer sumario, antes de iniciar con el cuerpo del artículo, hay un error en el texto, por lo que pedimos una disculpa al investigador Leonardo Tafur. Este artículo está correcto en esta versión digital. Gracias.