El Aceite de Coco en la Industria Tabasqueña

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Por Dra. María del Carmen Silverio Gómez, y Dr. Eder Ramos Hernández. INIFAP/Agro Región

La superficie actual de cocotero en el estado de Tabasco es aproximadamente de 12 mil hectáreas (has). Sin embargo, en el estado hay tiene una superficie de 60 mil has con alto potencial, y de 350 mil has con mediano potencial. El estado de Tabasco tuvo una importante participación nacional en la producción de copra de coco (Figura 1) hasta antes de la aparición y diseminación del amarillamiento letal del cocotero, cuya enfermedad causo la muerte de miles de plantas de cocotero, lo cual, redujo en miles de hectáreas la superficie sembrada en el estado. La importancia económica del cocotero es  radica en el gran número de productos que se pueden obtener de este. Así, tan solo de los frutos del cocotero de puede comercializar diferentes productos y subproductos,, en un primer nivel de procesamiento se pueden aprovechar como: agua, copra y fibra; en un segundo nivel de procesamiento, se obtiene el aceite crudo por prensado y finalmente en un procesamiento avanzado se obtienen el aceite virgen de coco, leche, crema, azúcar.

Actulamente, la producción de copra en el estado es de aproximadamente 11 mil toneladas y su comercialización se da por medio de su distribución local y sin ningún valor agregado. Lo cual es lamentable, ya que la copra contiene aproximadamente el 63% de aceite, el resto lo constituye la harina, humedad y fibras; el desconocimiento de este alto porcentaje en el contenido de aceite y de las tecnologías disponibles para obtenerlo, obstaculiza el aprovechamiento de la misma. En la actualidad, existen mercados abiertos que no están siendo atendidos en el estado, por ejemplo, el aceite virgen de coco no se fabrica en Tabasco y tiene un gran potencial económico para su explotación en la obtención de azúcar de coco derivada de la tuba de coco;  no se ha explotado el uso de los metabolitos químicos del agua y del aceite virgen para la medicina y la industria cosmética, entre otras.

Por lo anterior, surge la importancia de utilizar las nuevas tecnologías, avances científicos y tecnológicos, que pueden incidir positivamente en el correcto aprovechamiento de la materia prima disponible del cultivo de cocotero. De tal forma, se requiere la exploración de nuevas alternativas de comercialización para subproductos obtenidos de este cultivo que puedan generar mayor desarrollo económico y social, impulsando un mayor número de empleos y de esta manera contribuir en la recuperación del cultivo y la detonación de la cadena de valor del cocotero en Tabasco.

El aceite de coco, ha sido y es el principal subproducto distribuido en la industria del cocotero en el mundo. Existe dos principales tipos de aceite de coco, que difieren por su proceso de extracción: 1) el aceite crudo, que se obtiene por la molienda y prensado de la copra obtenida del fruto maduro, comúnmente este aceite crudo se refina, blanquea y desodoriza, llamándole aceite de coco refinado o RBD. Por otro lado, 2) el aceite de coco virgen (VCO), que es obtenido por la molienda y prensado de la copra, sin que intervenga ningún proceso químico, separando aceite virgen y leche por medio de técnicas de filtración, por lo tanto, no pierde las propiedades benéficas para la salud, las cuales, le han otorgado una gran popularidad por ser comercializado como producto de valor agregado. El contenido total de compuestos con propiedades benéficas tanto del aceite refinado como del aceite virgen, depende del cultivar de cocotero, ya sea variedad o híbrido, de las condiciones ambientales durante su desarrollo y producción, de los procesos para extraer el aceite, las condiciones de transporte y de su almacenamiento, es decir, el procesamiento de ambos aceites, generalmente tiene una relación inversa con la cantidad de compuestos benéficos presentes en el producto final.

En cuanto a sus usos, el aceite refinado tiene la ventaja de ser altamente resistente a la oxidación en comparación con otros aceites vegetales, lo que lo hace mas estable en los procesos de cocción y almacenamiento por su resistencia al enranciamiento, por ello, el aceite refinado se usa principalmente en la industria alimenticia. Por su parte, el aceite virgen se procesa a mayor escala en fábricas para la industria cosmética, para el consumo humano directo y en productos para el cuidado de la salud.

La importancia de ambos aceites, refinado y virgen radica en que se componen de un 92% de ácidos grasos saturados, los cuales son esenciales para las funciones fisiológicas y estructurales normales del cuerpo humano, por lo cual, en los últimos diez años el número de consumidores de estos aceites y sus productos relacionados ha aumentado exponencialmente. Este aumento es de esperarse ya que hay diversos estudios que reportan valiosas propiedades benéficas en el uso y consumo de estos aceites. Entre las que destacan, sustancias antioxidantes como ácidos fenólicos, vitaminas como la vitamina A y E, sus efectos reductores de lípidos demostrados en estudios de alimentación humana, por esto último, se le han atribuido efectos cardiovasculares benéficos, además se le atribuyen efectos beneficiosos para el cabello, dientes, piel y finalmente se le relaciona con la pérdida de peso, tribuyendo principalmente estas propiedades al ácido láurico, ácido mirístico, a?cido ca?prico, a?cido ca?prilico y a?cido palmi?tico presentes en mayores porcentajes en el aceite de coco (Figura 2).

De lo anterior, se concluye existe evidencia consistente respalda el uso de aceite refinado de coco y aceite virgen de coco en innovaciones tecnológicas para el procesamiento de alimentos, nuevas empresas de alimentos procesados para los diferentes sectores de la sociedad, para la desarrollo de productos alimenticios de valor agregado, impulsores del crecimiento sostenible de los productos alimenticios con valor agregado, uso para la industria cosmética y también su uso en la salud del ser humano, sin embargo, en este último caso, se necesitan estudios clínicos y de observación en humanos adicionales y de mayor duración para confirmar todos los efectos beneficiosos sobre la salud.

En el estado de Tabasco es de carácter urgente adoptar tecnologías para producir y aprovechar subproductos de cocotero, como son el caso de los aceites crudo y refinado. Así, la aplicación de tecnologías novedosas e innovadoras parasu procesamiento desde la materia prima obtenida, esencialmente de la copra,  las ganancias económicas derivadas de estas, debe motivar a los integrantes de la cadena de valor del aceite de coco (Figura 3) dando un nivel de procesamiento y comercialización adecuado a la copra, mejor manejo poscosecha y por lo tanto evitar pérdidas. Siguiendo el ejemplo de estados como Guerrero y Colima (Figura 1) donde actualmente reducen el desperdicio del procesamiento de los productos de la palma de coco, utilizando la mayoría de estos en etapas avanzadas de procesamiento, dandoles un valor añadido y por lo tanto una mejor comercialización, conviertiendose en los estados mas grandes y prósperos en términos de prácticas de producción en masa, consumo, exportación y crecimiento de la industria del cocotero.

 

BIBLIOGRAFÍA

- Jayasekhar, S., & Chandran, K. P. (2021). World Economic Importance. In The Coconut Genome (pp. 1-12). Springer, Cham.

- Sharma, R. K., Chauhan, O. P., & Xavier, J. R. (2021). Technological Innovations in Food Processing and Value Addition to Coconut. Journal of Food and Agriculture Research, 1(1), 69-85.

- Wallace, T. C. (2019). Health effects of coconut oil—A narrative review of current evidence. Journal of the american college of nutrition, 38(2), 97-107.

 

 

Referencia: Edición No. 117 revista Agro Región (enero-febrero 2023)