Convivas con un cachorro pirañita, un deportista nato o un abuelete de sofá, existen juegos adaptados a todos los perfiles y entornos. En este artículo te contaremos un montón de ideas para disfrutar con tu perro, estimularlo mental y físicamente, y pasar tiempo de calidad juntos.
Tira y afloja
Este juego puede parecer simple pero tiene muchos beneficios como satisfacer el instinto predatorio de nuestro perro, mejorar la seguridad en sí mismo y practicar el control de impulsos.
Para este juego, necesitaremos un juguete resistente, (una cuerda o mordedor, por ejemplo), que sea largo y de un grosor adecuado a la boca de nuestro perro.

Cómo jugar:
*Iniciamos el juego con una frase de inicio "¡Vamos a jugar!" y arrastramos el juguete por el suelo imitando el movimiento de una presa.
*Una vez atrapa el juguete, empezamos con el juego. Solamente haremos movimientos laterales suavemente, nunca verticales y/o bruscos, ya que podríamos hacerle daño sin querer.
*Después de un ratito, podemos introducir una orden como “suelta” o “para” y detener el juego unos segundos. Si lo hace, felicítalo y continuamos jugando. Podemos repetir la secuencia las veces que queramos y dejar que gane algunas veces para que se sienta motivado.
*Cuando vayamos a terminar el juego, le pedimos que suelte e indicamos "Ya está" y esperaremos a que se relaje.
Cobro (lanzar y traer)
Los juegos de perseguir objetos en movimiento permiten canalizar el instinto de persecución y mejorar la concentración de nuestros perros. Además, bien planteado, puede ser una herramienta complementaria al entrenamiento de la llamada.
Para jugar necesitaremos un objeto motivador que le guste mucho a nuestro perro, como una pelota, un frisbee, un mordedor, o incluso un peluche. Es crucial elegir uno que sea seguro y evitar pelotas abrasivas o demasiado pequeñas y palos, que podrían resultar muy peligrosos.
Cómo jugar:
*Iniciamos el juego con una señal verbal como “¡Busca!”, y lanzamos el juguete.
*Puedes animar a tu perro mientras va a por el juguete y si lo coge, felicítalo con entusiasmo.
*Justo después, le llamaremos para que vuelva con el juguete.
*Una vez llegue, puedes usar una orden como “dame” o “suelta” y premiarlo cuándo lo haga. Si no quiere soltar el objeto, no tires de él ni lo persigas, mejor intercambialo con otro juguete o por comida.
*Podemos repetir el juego unas veces más, dejando tiempo entre lanzamientos para que se recupere.
*Para terminar, utiliza una frase de cierre como “Ya está” y guarda el juguete para que entienda que dejamos de jugar.

Algunos consejos útiles:
*Evita lanzamientos muy largos o en zonas peligrosas.
*Cuidado con los derrapes, movimientos bruscos o saltos verticales. Pueden causar lesiones graves.
*Si aún no tienes trabajada la llamada, es recomendable usar una correa larga para poder jugar en semilibertad de forma segura.
*Si no devuelve el juguete, puedes usar dos iguales y enseñarle que solamente tiraremos el segundo cuando trae el primero.
El escondite
Jugar al escondite no solo es muy divertido tanto para el perro como para su humano, sino que también es una forma estupenda de reforzar la llamada y fomentar la atención hacia nosotros.
Cómo jugar:
*Si lo tienes trabajado, puedes pedirle que se quede sentado o quieto, o pedir a alguien que lo sujete suavemente mientras nos escondemos.
*Ahora viene lo divertido. Deja volar tu imaginación: escóndete en otra habitación, detrás de una puerta o hasta debajo de la cama.
*Llámalo por su nombre con voz alegre y motivadora.
*Cuando te encuentre, felicítalo mucho, ¡hazle una fiestón!.
Cuando entienda la dinámica, puedes aumentar la dificultad escondiéndote en sitios más complicados o jugando en espacios más amplios. Si alguna vez se frustra, podemos hacerlo más fácil las próximas veces para que mantenga la motivación.
Juegos en casa
Este juego activa su instinto natural de búsqueda y de basureo “carroñeo”. Es ideal para perros de cualquier edad y les estimula a pensar, concentrarse, resolver problemas y hasta superar miedos por ruidos o texturas extrañas.

Cómo prepararlo:
*Busca una caja de cartón, nos sirve cualquiera dónde el perro pueda meter el morro cómo mínimo, y llénala con bolas de papel arrugado, trozos de cartón o ropa vieja. Cualquier material reciclado que tengamos por casa y no sea peligroso nos sirve.
*Esconde en su interior algunos premios o trocitos de comida, como por ejemplo los trocitos de salmón.
*Una vez preparado, invita a tu perro a que empiece a buscar. Si es de sus primeras veces, puedes guiarlo un poco para resolverlo si ves que se atasca.
El objetivo es que utilice el olfato para encontrar los premios escondidos. Puede sacar los objetos, romperlos, rebuscar entre ellos o hasta volcar la caja ¡cualquier técnica es válida en este juego!
El juego es una parte esencial en la vida de nuestros perros, sobre todo en los entornos urbanos o menos estimulantes. Además, jugar juntos no solo es divertido, además mejora su bienestar, refuerza nuestro vínculo, favorece a la estimulación mental y ayuda a gastar su energía de forma positiva.
