Sabemos que trabajar la tierra no es tarea fácil, sobre todo hoy porque el clima no está jugando carreras: las lluvias ya no llegan cuando antes, el calor pega con más fuerza y las sequías se han vuelto un reto diario.
Ante este panorama, las y los productores se han visto en la necesidad de buscar nuevas alternativas distintas a los cultivos tradicionales, como maíz, frijol y trigo, porque se han visto impactados por el cambio climático.
Y aquí entra una planta que tiene fama de ser resistente y con gran adaptabilidad climática —soporta tanto bajas temperaturas como frío extremo y hasta granizo— y sabe vivir con poca agua.
¿Pero quién es esta guerrera que puede salir victoriosa ante las condiciones climáticas más extremas? Se trata de la canola, una oleaginosa que pinta los campos con unas flores amarillas hermosas y atrae por su potencial.
La canola pertenece a la familia de las crucíferas y fue desarrollada en Canadá, de ahí que su nombre significa “semilla oleaginosa canadiense baja en ácido”, a partir de la semilla de colza –planta originaria de Europa y Asia–.

Gracias al trabajo de mejoramiento natural, se le quitó el sabor amargo y se redujeron sus ácidos pesados (erúcico) para hacerla más saludable.
A México llegó en los años 70 y, gracias a los especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), contamos hoy con variedades que se adaptan perfectamente a las condiciones agroecológicas de nuestro país.
Pero tal vez te preguntes, ¿para qué se utiliza la canola?
Aceite de cocina de primera: Al prensar la semilla se obtiene un aceite vegetal buenísimo para cocinar, freír o hacer aderezos. Es muy cotizado porque es súper saludable: bajísimo en grasas saturadas (solo 7%) y rico en grasas buenas.
Alimento para el ganado: Lo que queda de la planta sirve como un forraje de excelente calidad para nutrir a los animales.
Energía limpia: Su aceite también se transforma en biodiesel, una alternativa ecológica para los combustibles.
Hacer un reconversión de cultivos y animarse a sembrar canola trae ventajas enormes, tanto para quienes la cosechen como para el suelo:
*Cuida y sana tu suelo: Su raíz es profunda, lo que ayuda a "picar" y descompactar la tierra de forma natural. Al rotarla con tus cultivos de siempre, rompes el ciclo de las enfermedades y plagas, dejando el suelo limpio y fuerte.
*Ahorra mucha agua: Al necesitar menos riego que los cereales tradicionales, le damos un respiro a nuestras presas y pozos en las épocas más secas.
*Es la mejor amiga de las abejas: Al ser un cultivo melífero, sus flores atraen y alimentan a las abejas, lo que ayuda a la polinización y llena de vida los alrededores de tu parcela.
Beneficios económicos
*Tiene mucha demanda: La industria busca muchísimo su grano porque casi la mitad de este (entre el 40% y 44%) es puro aceite de alta calidad.
*Cuesta menos sembrarla: Su mantenimiento y establecimiento suele ser más barato que el de los cereales tradicionales.
*Precios atractivos y estables: Como se necesita mucho en todo el mundo, sus precios son bastante competitivos y estables en el mercado.
*No pones todos los huevos en una sola canasta: Te permite diversificar y no depender de un solo cultivo al año.
Nuestro país tiene condiciones climáticas excelentes para producir la canola, ya sea en el ciclo Otoño-Invierno o Primavera-Verano. Actualmente, el 80% de las tierras con gran potencial para este cultivo se encuentran en los estados de Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato, Puebla, Durango, Hidalgo, Michoacán y San Luis Potosí.

¿Y entonces? La canola no viene a sustituir el orgullo de nuestras tradiciones, sino a ser una compañera de viaje en estos tiempos de cambio climático. Es una planta aguantadora, buena con el medio ambiente y, sobre todo, generosa con la economía de tu hogar. ¡Anímate a conocerla y darle una oportunidad!
