Especies de bovinos, equinos, caprinos, ovinos y porcinos pueden llegar a contagiarse de la llamada Rabia Paralítica Bovina o Derriengue. Un brote puede matar hasta una decena de animales en pocos días, lo que representa pérdidas importantes para las productoras y productores pecuarios.
La rabia no es solo un tema de perros y gatos. Es una enfermedad viral 100% mortal una vez que aparecen los síntomas. Por ello, en México la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) mantiene una lucha permanente para proteger al ganado y prevenir el contagio de rabia paralítica bovinas.
Esta enfermedad infecto-contagiosa de origen viral, aguda, progresiva y mortal ataca el sistema nervioso central de los mamíferos y se transmite de animales a humanos por contacto con saliva infectada, ya sea por mordedura o por contacto con mucosas o heridas.
En el campo mexicano se deben extremar precauciones ya que si presenta un brote de rabia paralítica bovina, se pone en riesgo la salud de los animales, las personas y la economía de las y los productores.

En las zonas rurales el principal responsable de contagio es el murciélago hematófago o vampiro común Desmodus rotundus, que habita en cuevas, árboles huecos y casas abandonadas, el cual se alimenta de sangre y al morder deja el virus en la herida.
La clave está en la prevención
Para enfrentar la rabia paralítica en especies de valor productivo, el Gobierno de México —a través de AGRICULTURA— lleva a cabo una serie de acciones preventivas y de control.
En ese sentido, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) opera la Campaña Nacional para la Prevención y Control de la Rabia en Bovinos y Especies Ganaderas, con base en la NOM-067-ZOO-2007, que comprende acciones como:
*Atención de notificaciones de animales sospechosos y confirmados por laboratorio.
*Promoción de la vacunación antirrábica del ganado susceptible.
*Control de poblaciones de murciélago hematófago con captura con mallas y aplicación de vampiricida.
*Capacitación a las y los productores, médicas y médicos veterinarios.
¿Sabías que…? En el ganado el virus de la rabia tiene un periodo de incubación de 25 a 150 días. Los animales cambian de hábitos, se alejan del grupo, presentan pupilas dilatadas, pelo erizado, babeo espumoso, temblores, incoordinación del tren posterior -como si estuvieran borrachos-, depresión y parálisis progresiva. No hay cura una vez iniciados los síntomas.

No lo olvides: vacunar es proteger tu patrimonio y tu salud. La sanidad animal es fundamental para la producción pecuaria sostenible.
